Elena: «nunca es suficiente aunque lo hagas bien»
Hay cosas que la imaginación aprende muy temprano sobre lo que significa ser suficiente. Sobre si lo que traes tal como eres — con tus imperfecciones visibles, con los bordes sin pulir — es recibido con calidez o con una corrección amable que quiere ayudar pero que algo en ti registró de otra manera.
No tienes que tener una historia dramática para que esto resuene. A veces las marcas más duraderas las dejan los momentos más ordinarios. Los que nadie recuerda haber vivido. Los que tu inconsciente guardó sin que nadie se lo pidiera.
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