Carlos: «estoy en paz sin que nada me toque»

Carlos: «estoy en paz sin que nada me toque»

puede ser que en algún momento, sin instrucciones ni decisión consciente, hayas encontrado que no sentir era más manejable. Que si hacías lo que había que hacer — estar presente, ser útil, funcionar — podías atravesar las cosas sin que te atravesaran a ti.

Eso no fue cobardía. Fue una manera de sobrevivir que en su momento fue inteligente. La emoción puede haberlo guardado en algún lugar seguro. Lo que quizás reconozcas es ese segundo — ese instante donde algo toca antes de que el cristal lo detenga.

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