Valentina: «confiar siempre cuesta demasiado»

Valentina: «confiar siempre cuesta demasiado»

Quizás recuerdes la sensación de haber esperado algo con todo tu cuerpo — con esa expectativa física que tienen los niños cuando confían de verdad — y que eso no llegó. No llegó la persona, o llegó diferente, o llegó con algo que dolió más de lo esperado.

La decisión que tomaste después no fue consciente. No hubo un momento donde dijiste ‘nunca más’. Fue más gradual — un mecanismo que el cuerpo activó para no volver a quedar expuesto. Y que con el tiempo se fue aplicando a cada figura de autoridad, a cada promesa, a cada persona que podía fallarte. Que es, eventualmente, cualquier persona.

Seguir leyendo